Internacional. La compañía BASF anunció el inicio de operaciones comerciales de dos nuevas plantas industriales: una planta de reciclaje de baterías tipo Black Mass en Schwarzheide, Alemania, y una planta de hexametilendiamina (HMD) en Chalampé, Francia.
En Alemania, la planta de Black Mass tiene una capacidad anual de procesamiento de hasta 15.000 toneladas de baterías de iones de litio fuera de uso y residuos de producción, lo que equivale a unas 40.000 baterías de vehículos eléctricos al año. El proceso de producción se basa en el tratamiento mecánico de las baterías para generar masa negra, que contiene metales como litio, níquel, cobalto y manganeso. Estos pueden recuperarse y reutilizarse para producir materiales activos catódicos (CAM).
“Nuestra nueva planta de Black Mass es una prueba más de nuestro compromiso con la industria de los materiales para baterías y el reciclaje, que sigue siendo una de las oportunidades de crecimiento más significativas en la industria química y para BASF Battery Materials. Se convertirá en una piedra angular de nuestra oferta a nuestros clientes para aumentar la autosuficiencia de materias primas y cumplir con el Reglamento de la UE sobre baterías”, afirmó el Dr. Daniel Schönfelder, presidente de la división de Materiales para Baterías de BASF.
La oferta de BASF en Europa en reciclaje de baterías incluye recolección, descarga, desmantelamiento, producción y refinado de masa negra, apoyada por una red de socios y la propia infraestructura de la empresa. En Schwarzheide también opera una planta automatizada de CAM, un prototipo de refinería de metales y un centro de almacenamiento de masa negra.
En Chalampé, Francia, BASF puso en marcha una planta de hexametilendiamina (HMD) cuya construcción comenzó en 2022. La nueva instalación incrementa la capacidad total de producción de HMD de la empresa a 260.000 toneladas métricas anuales.
“Esta inversión subraya el fuerte compromiso de BASF con la producción química en Europa y nuestra determinación de apoyar el crecimiento regional. Es un ejemplo más de cómo ponemos en práctica nuestra estrategia ‘Winning Ways’ para crear valor a largo plazo para nuestra compañía y asegurar nuestra competitividad futura en un entorno económico volátil”, indicó el Dr. Stephan Kothrade, miembro del Consejo de Dirección de BASF.
La planta forma parte de la estrategia de la compañía para el negocio de poliamida (PA) 6,6 en Europa. BASF también se encuentra en la fase final de ampliación de su producción de PA 6.6 en Friburgo, Alemania.
“La finalización con éxito de este proyecto de inversión es un paso significativo hacia nuestro objetivo de ser el proveedor líder de HMD y el socio preferente de PA 6,6 en Europa”, señaló el Dr. Ramkumar Dhruva, presidente de la división de Monómeros de BASF. “Gracias a la nueva planta de producción de HMD en Chalampé y a la ampliación de la polimerización de PA 6,6 en Friburgo, estamos en una posición ideal para suministrar a nuestros clientes productos de alta calidad de forma fiable.”
El HMD es un precursor utilizado en la fabricación de polímeros PA 6.6 y en materias primas para recubrimientos. Estos productos se aplican en sectores como la industria automotriz y la producción de fibras. En Chalampé, BASF también gestiona un laboratorio de investigación y desarrollo vinculado a estos materiales.

