Internacional. AkzoNobel presentó en China un nuevo sistema de recubrimiento con aislamiento térmico, diseñado para disminuir la temperatura superficial de los edificios y mejorar su eficiencia energética. Este desarrollo incorpora una capa superior de refrigeración radiativa y una capa intermedia de barrera de radiación térmica.
La tecnología, desarrollada por la división de Pinturas Decorativas de la empresa, busca reducir la temperatura superficial de los edificios hasta en un 10 % durante los meses de verano, en comparación con recubrimientos convencionales.
El mecanismo se basa en el enfriamiento radiativo pasivo, un proceso que permite emitir al espacio exterior el calor perdido por radiación térmica. Según la compañía, se espera que esta innovación tenga un impacto positivo en el ahorro energético, especialmente en la modernización de edificaciones existentes. La tecnología fue probada en edificaciones de la sección Lingang de la Zona Piloto de Libre Comercio de Shanghái.
“Este es un avance significativo en los recubrimientos arquitectónicos y abre nuevas vías para la renovación de edificios energéticamente eficientes”, señaló Karen Yin, directora del negocio de Pinturas Decorativas China Norte de Asia y presidenta de AkzoNobel China. “Nuestro objetivo es ofrecer a los consumidores entornos de vida más seguros, sostenibles y confortables, a la vez que contribuimos a la política de doble carbono de China, centrada tanto en el control de las emisiones totales como en la intensidad de las emisiones de carbono”.
La capa intermedia del sistema emplea aerogel, un material con baja conductividad térmica que actúa como barrera frente a la transmisión y penetración del calor. La capa superior, una versión mejorada de los recubrimientos termorreflectantes, ofrece mayor reflectividad y alta emitancia térmica, lo que permite emitir calor directamente a la atmósfera. Esto contribuye a reducir el efecto de isla de calor urbana. Ambos recubrimientos son bajos en compuestos orgánicos volátiles (COV) y formulados completamente a base de agua.
“La ciencia que sustenta estos 'recubrimientos fríos' puede ser compleja, pero su efecto se explica fácilmente”, añadió Yin. “Un recubrimiento exterior 'normal' se calienta con el sol, ya que absorbe algo de luz solar. Un recubrimiento termorreflectivo se calienta menos, ya que absorbe menos luz solar. Nuestros nuevos recubrimientos fríos no se calientan en absoluto, ya que apenas absorben luz solar y disipan el calor de forma eficiente”.
De acuerdo con AkzoNobel, el entorno construido es responsable de alrededor del 40 % de las emisiones globales anuales de carbono. En ese contexto, esta tecnología podría representar un aporte en la mejora de la sostenibilidad de edificaciones en climas cálidos.

