Latinoamérica. La compañía Hempel anunció el lanzamiento de Hempaguard NB, un recubrimiento de silicona diseñado para su aplicación en cascos de buques durante la fase de nueva construcción. Este enfoque técnico busca incluir desde el comienzo beneficios operativos como el ahorro de combustible y la defensa contra la bioincrustación.
Hempaguard NB se fundamenta en el funcionamiento del modelo Hempaguard X7, pero incluye una capa superior diseñada específicamente para resistir las condiciones atmosféricas habituales en los contextos de construcción naval. Según la compañía, esta innovación permite aplicar el recubrimiento sin necesidad de entornos controlados o una segunda intervención tras la entrega del buque.
“El desarrollo de esta solución ha exigido replantear la formulación de los recubrimientos de silicona para adaptarla a la realidad de los astilleros”, afirmó Alexander Enström, vicepresidente ejecutivo y director de la división Marine de Hempel A/S. “El resultado es un recubrimiento que mantiene sus propiedades de alto rendimiento desde el primer día de navegación, sin requerir una segunda intervención tras la entrega del buque”.
Hasta ahora, los recubrimientos de silicona solían aplicarse en etapas posteriores a la construcción, lo que generaba costos y retrasos adicionales. Con Hempaguard NB, Hempel apunta a eliminar estas limitaciones.
De acuerdo con los datos de la empresa, el nuevo recubrimiento puede generar hasta un 20 % de ahorro de combustible, una pérdida media de velocidad del 1,2 % y hasta 120 días de inactividad sin formación de bioincrustaciones.
Hempaguard NB se incorpora en la estrategia Full Picture Hull Management de Hempel, una táctica que fusiona información sobre el rendimiento del casco con experiencia operativa en el ámbito marítimo. Este método considera la administración del casco como un elemento crucial para el funcionamiento eficaz de los barcos y para disminuir el efecto ambiental vinculado al uso de energía.
La compañía ha señalado que Hempaguard NB puede representar una ventaja en términos de eficiencia y cumplimiento regulatorio desde el inicio de la vida útil del buque, ampliando así el uso de recubrimientos de silicona más allá de las operaciones de mantenimiento.

