La industria de los recubrimientos atraviesa una transformación técnica que está redefiniendo sus prácticas operativas. Más allá de la innovación en fórmulas o acabados, dos ejes avanzan de forma simultánea y complementaria: la seguridad del aplicador y la sostenibilidad de los materiales.
Por Zona de Pinturas
Ambos aspectos han pasado de ser consideraciones periféricas a ocupar un lugar central en el desarrollo, la formulación y la implementación de sistemas de recubrimiento, tanto en entornos industriales como en sectores como el embalaje.
Seguridad operativa: del EPP a la gestión integral del riesgo
En términos de seguridad, los protocolos y los equipos de protección personal (EPP) han evolucionado en función de los nuevos perfiles químicos de los productos. Aplicaciones que involucran poliuretanos, epóxicos o compuestos con isocianatos requieren actualmente sistemas de protección más especializados: respiradores con filtros específicos, trajes con barrera química, calzado dieléctrico, guantes multicapa y lentes certificados antirrayadura y antivaho.
La Asociación Colombiana de Seguridad Industrial (ACSI) indica que en los últimos dos años la demanda de capacitación técnica en seguridad para aplicadores creció en más de un 35 %, impulsada por el aumento de productos de curado rápido y alto rendimiento. Esta evolución es parte de una tendencia global. Un artículo publicado en marzo de 2025 por CoatingsPro Magazine señala que “a medida que los recubrimientos se vuelven más sofisticados, también lo hacen los equipos de seguridad: más inteligentes, resistentes y personalizables”.
El texto documenta cómo actores del sector como Malta Dynamics y la American Society of Safety Professionals (ASSP) han firmado memorandos de entendimiento con organizaciones como ISEA y NIOSH para el desarrollo conjunto de estándares. Estas alianzas han permitido integrar tecnologías, formar comités de normalización, impulsar programas de formación intersectoriales y crear protocolos unificados en protección respiratoria, ocular y cutánea.
Mike Lange, vicepresidente de ventas de SolvChem, afirma en Coatings World (mayo 2025) que “la seguridad del trabajador en la manipulación de disolventes no se trata solo de cumplimiento. Se trata de una cultura de protección. La seguridad inteligente es un negocio inteligente”. En plantas de recubrimientos por lotes pequeños, donde el manejo de solventes es constante, sus recomendaciones incluyen el uso estandarizado de EPP, control de ventilación, almacenamiento seguro, formación continua y simulacros de emergencia. “Incluso el equipo más sofisticado es tan seguro como las personas que lo usan”, enfatiza.
Recubrimientos sostenibles: materiales funcionales y exigencias regulatorias
La sostenibilidad también ha ganado terreno, en particular en la formulación de recubrimientos de barrera para embalajes. El reemplazo de capas plásticas convencionales por materiales renovables se ha convertido en una prioridad regulatoria y de mercado. Empresas como BASF, Henkel, AkzoNobel y Mondi han introducido líneas de recubrimientos biodegradables y bio-basados, orientadas a sustituir películas de polietileno o polipropileno sobre sustratos de cartón o papel.
Un informe de Smithers, titulado Recubrimientos de barrera sostenibles en papel y cartón hasta 2023, identificó las 20 principales innovaciones en este campo. A partir de encuestas a expertos de toda la cadena de valor del cartón, el informe concluye que “la adopción más amplia de tecnologías de barrera sostenibles tiene el potencial de transformar toda la cadena de valor en los próximos cinco años”.
El 100 % de los participantes del estudio coincidió en que “no se puede fabricar un producto sostenible con materiales derivados del petróleo”. El 98 % indicó que la sostenibilidad es un pilar estratégico, y el 90 % agregó que un producto verdaderamente sostenible debe ser renovable, reciclable, biodegradable y de baja huella de carbono.
En América Latina, la iniciativa BIO-SUSHY, cofinanciada por la Unión Europea, ha desarrollado propuestas aplicables en Colombia y Brasil, utilizando nanocelulosa, almidón modificado y ceras naturales para lograr barreras libres de fluorocarbonos y resinas cloradas.
Tecnologías emergentes: biopolímeros, dispersiones y mezclas híbridas
Entre las soluciones más prometedoras se encuentran las dispersiones poliméricas acuosas avanzadas, los biopolímeros como el PLA (ácido poliláctico) y el PHA (polihidroxialcanoatos), y polímeros como el PVOH y el EVOH. Estos materiales ya se utilizan en recubrimientos de cartón multicapa para alimentos y bebidas. En 2018, su producción combinada fue de 28.900 toneladas, con un crecimiento interanual proyectado del 5,4 %.
El PLA, derivado inicialmente de caña de azúcar y actualmente también de residuos agrícolas, es uno de los biopolímeros más investigados. Smithers afirma que “será el material que más contribuirá a un futuro sostenible para los envases de cartón”. Aunque presenta retos técnicos como su baja estabilidad térmica, nuevas resinas de alta pureza han demostrado resistencia hasta los 140 °C.
También se analizan otras alternativas como el PBS, PEF, y compuestos con quitosano, así como tecnologías emergentes como nanocelulosa, almidón termoplástico y nanosilicatos. La ventaja para los fabricantes de recubrimientos radica en su experiencia previa en formulación, comportamiento de película y adherencia a sustratos, lo que permite trasladar conocimiento hacia estas nuevas aplicaciones.

