Holanda. Wageningen UR Food & Biobased Research está lanzando un proyecto europeo para extraer más valor de la pulpa de remolacha azucarera.
Después de someterse a la bio-refinería y a otros procesos de conversión, este residuo de la remolacha común, que es rico en celulosa y carbohidratos especiales, se puede implementar en aplicaciones ambiciosas para pinturas y recubrimientos, detergentes, productos de cuidado personal, materiales compuestos y plásticos.
Jacco van Haveren, director del programa, explica: "El objetivo es extraer más valor a partir de la pulpa de remolacha - entre 20 y 50 veces más. Creemos que podemos capitalizar económicamente alrededor del 65% de la pulpa mediante la aplicación de tecnologías de bio-refinerías y de conversión. Este es un proyecto sumamente interesante porque va a dinamizar las ventas de creación de valor y volumen de la pulpa, que son de vital importancia para el futuro”.
La remolacha es un cultivo importante no sólo para el sector agrícola holandés, sino también para muchos otros países europeos. El material verde rico en azúcar ahora se utiliza principalmente en los productos alimenticios y alimentos para animales, pero el alza de la cuota de azúcar en 2017 abrirá oportunidades para toda una gama de aplicaciones potenciales en productos químicos y materiales.
Cosun, que colabora con el proyecto, convierte actualmente aproximadamente un millón de toneladas de pulpa de remolacha al año como un subproducto de la producción de azúcar. Alrededor de 20 millones de toneladas de pulpa de remolacha se producen en Europa cada año. Gracias a las tecnologías de bio-refinería, los azúcares se pueden extraer para aplicaciones industriales, así como para los productos alimenticios. Estas diferentes aplicaciones no competirían entre sí.

