Estados Unidos. Investigadores de la Universidad de Cincinnati, en Ohio, han desarrollado una tecnología que puede hacer algo que ni las persianas ni las actuales ventanas inteligentes son capaces de hacer.
Esta tecnología permite crear una coloración variable para ventanas en las cuales el brillo, la temperatura de color (cálido o frío como ofrecen hoy los distintos tipos de lámparas) y el grado de opacidad (para proporcionar privacidad mientras se permite que entre la luz) son ajustables por parte del usuario, y se adaptan dinámicamente a las preferencias de este.
En el desarrollo de la tecnología también participaron las empresas Hewlett Packard y EMD / Merck Research Labs.
Una característica importante del desarrollo es que la estructura que hace posible estas “ventanas inteligentes” es muy sencilla de fabricar, permitiendo que sean asequibles para negocios y hogares. Puede ser integrada en nuevas ventanas o incluso aplicada fácilmente a ventanas ya existentes, mediante un recubrimiento continuo que consiste esencialmente en un delgadísimo panel de electrodos.
El sistema permitiría que nadie pudiera ver hacia el interior de las ventanas, pero sí posibilitaría el ingreso de más del 90% de la luz disponible. O, un cambio de configuración podría reducir la luz entrante o cambiar su color a lo largo del espectro, de una tonalidad azulada (fría) a una amarillenta (cálida). Algo que las persianas tradicionales no pueden hacer eso.
Con información de noticiasdelaciencia.com

