Argentina. La compañía argentina Colorín celebró ocho décadas de experiencia en el sector de pinturas y revestimientos arquitectónicos con un acontecimiento que fusionó experiencia sensorial, identidad de marca y involucramiento artístico. La reunión se llevó a cabo en Sofitel La Reserva Cardales, en Buenos Aires, y congregó a distribuidores, colaboradores y aliados de gran importancia.
Establecida en 1945 como una empresa familiar en Munro, Buenos Aires, la empresa ha presenciado grandes cambios en el sector y ha pasado por diferentes fases de negocio. Luego de su periodo en Materis Paints y Cromology, Colorín comenzó en 2018 un nuevo periodo bajo la dirección del Grupo Diso, lo que desencadenó un proceso de renovación institucional.
Ese mismo año, la marca modernizó su imagen, conservando los colores característicos —amarillo, rojo y azul— e incorporando pinceladas ascendentes que simbolizan movimiento. Tres años después, en 2021, adoptó el eslogan “Color en movimiento”, que ha guiado sus acciones de comunicación desde entonces.
Según destacó el portal web Pinturas & Negocios, el concepto fue retomado como eje narrativo del aniversario número 80, que se celebró con una propuesta inmersiva que incluyó instalaciones lumínicas, espacios sensoriales y una intervención artística en vivo a cargo del pintor Mauro Crema, quien convirtió el escenario en un lienzo en tiempo real.
La vivencia también resonó en las redes sociales, donde varios participantes divulgaron mensajes resaltando la identidad visual del evento. "Fue un honor asistir a un acontecimiento que representa con precisión la identidad de Colorín", declararon algunos asistentes.
En la actualidad, la marca tiene operaciones en Argentina y Uruguay, con fábricas en San Luis y Córdoba, junto con seis centros de logística repartidos en ambas naciones. Durante sus 80 años, Colorín ha mantenido un compromiso inalterable con la proximidad con los clientes y la renovación de su oferta estética y comercial.
*Información basada en el portal Pinturas & Negocios

