En un contexto de reactivación económica global y mayor exigencia ambiental, los recubrimientos marinos y aeroespaciales se consolidan como dos de los segmentos más dinámicos de la industria de pinturas especializadas.
Por Andrea Ochoa Restrepo
La expansión del comercio marítimo y el crecimiento sostenido del sector aeronáutico impulsan la demanda de soluciones avanzadas en protección, eficiencia y sostenibilidad. A continuación, presentamos un panorama de las tendencias, cifras y tecnologías que están transformando estos sectores hacia 2029.
Según la UNCTAD (2023), el comercio marítimo mundial creció un 2,4 %, alcanzando los 12 300 millones de toneladas, y se proyecta que continuará expandiéndose a una tasa anual del 2,4 % hasta 2029. Este auge logístico ha incrementado la demanda de recubrimientos marinos, esenciales para prevenir la corrosión, reducir la incrustación biológica y optimizar el consumo de combustible.
El estudio Marine Coatings Market Size & Growth Forecast 2024–2029 anticipa un crecimiento del sector con una tasa compuesta anual de crecimiento (TCAC) superior al 2 %, impulsado por innovaciones como recubrimientos de silicona, formulaciones antimicrobianas, sistemas anticorrosivos avanzados y la integración de grafeno. Estas tecnologías no solo elevan el rendimiento, sino que también permiten cumplir con regulaciones ambientales más estrictas.
Además, la presión internacional para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero —con metas como la reducción del 40 % de CO₂ para nuevos buques hacia 2040— ha incentivado inversiones en recubrimientos que mejoran la eficiencia hidrodinámica. En ese sentido, la Resolución MSC.215 (82) de la OMI exige altos estándares para los recubrimientos en tanques de lastre y espacios de doble revestimiento en graneleros.
Durante la feria EXPOMINA 2024, la empresa QROMA presentó sistemas anticorrosivos de alto espesor y secado rápido, adecuados para aplicaciones marinas. José Luis Delfín, ingeniero de proyectos sénior, afirmó: “El sistema de recubrimiento que presentamos está diseñado para maximizar la protección, mejorando la durabilidad y eficiencia en condiciones extremas”.
Tradicionalmente, los cascos de los barcos se han protegido con pinturas antiincrustantes que suelen contener biocidas, algunos de ellos prohibidos o restringidos por su toxicidad. “En la última década, la demanda de pinturas antiincrustantes ecológicas ha crecido mucho, aunque en términos reales, compuestos como los biocidas y alrededor de un 30 % de cobre siguen presentes. Los daños que ambos provocan en el medioambiente son una evidencia científicamente probada y las leyes que deberían abolir su uso son más lentas de lo que deberían”, alerta Paolo Nosenzo, CEO de Greensailor.

Para Alejandro Samaniego, CEO y fundador de Titanium Technology, la bioincrustación y la corrosión “son los grandes retos tecnológicos de la industria. Encontrar una solución con la que abordar ambos problemas y minimizar su impacto ambiental es una tarea muy atractiva desde el punto de vista técnico, pero también desde la motivación para causar un impacto positivo”.
El grafeno al rescate: Cartagena busca proteger barcos y ecosistemas marinos
Uno de los desarrollos más prometedores es el uso del grafeno en recubrimientos marinos para combatir el biofouling y la corrosión. La Autoridad Portuaria de Cartagena impulsa el proyecto Carthago Coating, dentro del programa Ports 4.0, con el objetivo de ofrecer soluciones sostenibles que mejoren la durabilidad de infraestructuras portuarias y embarcaciones, y minimicen el impacto ambiental.
Las formulaciones son evaluadas en entornos marinos reales y en cámaras de salinidad controlada. El protocolo incluye pruebas de envejecimiento acelerado, análisis microscópicos y mediciones de vida marina adherida. Diego Sánchez, responsable del proyecto, destacó: “Nuestro objetivo es ofrecer soluciones que no solo mejoren la eficiencia de las embarcaciones, sino que también protejan la biodiversidad marina”.
En los Países Bajos, la empresa Damen y el Puerto de Ámsterdam han realizado un piloto con el tratamiento antifouling sostenible Thorn-D, desarrollado por la empresa neerlandesa Micanti.
Varias soluciones para un mercado en auge
Según The Brain Insights, el valor del mercado mundial de revestimientos antiincrustantes inteligentes fue de 470,44 millones de dólares en 2023 y se estima que alcanzará los 3978,42 millones de dólares en 2033. El 44 % de los buques encuestados tenía más del 10 % de su superficie subacuática cubierta de incrustaciones, lo cual subraya la urgencia del problema.
Entre las soluciones destacadas por Titanium Technology se encuentran:
Pinturas antiincrustantes: con biocidas altamente contaminantes.
Sistemas de electrodisolución de metales: liberan iones contaminantes como método antifouling.
Dosificación de productos químicos: como cloruro ferroso.
Ultrasonidos: crean una superficie inhabitable mediante pulsos eléctricos.
Electrocloración: genera hipoclorito de sodio in situ.
Fouling Release Coatings (FRC): sin biocidas, basados en propiedades antiadherentes.
Samaniego concluye: “Afortunadamente, el nivel de conciencia va en aumento. En nuestro caso, tenemos la ventaja de que nuestra solución disminuye el impacto ambiental a la vez que mejora la operativa de los procesos, lo que es una ventaja importante”.
Recubrimientos con tecnología en condiciones extremas
En el segmento de embarcaciones de recreo y cruceros, la demanda se orienta a recubrimientos de alto valor agregado, como acabados premium y soluciones antifouling. El mercado crece rápidamente: American Cruise Lines y United States River encargaron 12 buques gemelos a Chesapeake Shipbuilding desde 2023.
Según Marine Flotten Kommando, los buques Ro-Ro y de carga general constituyen el 31 % de la flota comercial global, con más de 17 800 unidades entre los 58 000 buques mercantes activos.
Los recubrimientos se aplican sobre superficies metálicas y de concreto para resistir corrosión, fuego y salinidad. Según Sergio David Sáenz Ruiz, en su monografía Recubrimientos aplicados en ambientes corrosivos de la industria marítima, la corrosión marina es una amenaza constante causada por agua salada, humedad, abrasión y microorganismos. Las soluciones incluyen:
Pinturas especializadas como barreras físicas.
Aleaciones resistentes a la corrosión.
Protección catódica.
Cada zona del casco —fondo sumergido, zona de chapoteo y parte atmosférica— requiere tratamientos específicos.
El sector aeroespacial también muestra un crecimiento sostenido. De acuerdo con Straits Research, el mercado de recubrimientos aeroespaciales pasó de 3298 millones de dólares en 2022 a una proyección de 5485 millones para 2031, con una TCAC del 5,82 %. Estos recubrimientos protegen frente a radiación UV, abrasión, temperaturas extremas y agentes químicos, a la vez que contribuyen a la reducción de peso y emisiones.
Investigadores del CSIC y Tekniker han desarrollado recubrimientos autolubricantes a base de selenio y wolframio, ideales para condiciones extremas. Presentan coeficientes de fricción inferiores a 0,1 y alta estabilidad atmosférica, una innovación clave en piezas de alta exposición.
Caso de éxito: PPG desarrolla recubrimientos para mejorar la gestión térmica en aviación

La compañía PPG ha desarrollado un sistema de recubrimiento inspirado en la berenjena, diseñado para mantener los aviones más frescos. La imprimación blanca y la tecnología infrarroja reflejan el calor solar, logrando una reducción de hasta 4 °C en la temperatura exterior y entre 5 y 7 °C en la interior.
Este avance optimiza el consumo energético y amplía las posibilidades cromáticas para aerolíneas como Air New Zealand y Southwest Airlines, que ya evalúan su implementación. Mark Cancilla, director global de PPG para el sector aeroespacial, señaló: “Esta tecnología amplía la paleta de colores disponibles para las aerolíneas y ofrece ventajas térmicas incluso en tonos poco pigmentados”.
Recubrimientos base agua y base solvente
Base agua: más ecológicos, usan agua como disolvente (>80 %) y reducen los compuestos orgánicos volátiles (COV).
Base disolvente: con COV, pero con formulaciones de sólidos medios a ultra altos que mejoran la protección y reducen el impacto ambiental.
Según Evonik Coating Additives, la elección depende del tipo de estructura, condiciones ambientales y metas de sostenibilidad.
Los recubrimientos marinos y aeroespaciales se ubican en el centro de una revolución tecnológica que prioriza la sostenibilidad, eficiencia y rendimiento extremo. La presión por reducir emisiones y aumentar la durabilidad impulsa la innovación en estos sectores clave para el futuro del transporte global. Desde el grafeno hasta la gestión térmica inspirada en la naturaleza, la apuesta por la ciencia y la sostenibilidad es clara.

