Colombia, una tierra de historias y paisajes que merecen ser contados con todos los colores posibles.
Por Andrea Ochoa Restrepo
Esa es la esencia de Destinos con Color, una estrategia social, turística y artística que busca transformar comunidades a través del arte, la participación ciudadana y el fortalecimiento de su identidad territorial.
En su fase actual, el proyecto ha llegado a cuatro territorios emblemáticos del país, donde no solo se está embelleciendo el entorno con murales y colores vibrantes, sino también sembrando capacidades, fortaleciendo el tejido social y potenciando la vocación turística de cada lugar.
Nueva Venecia, Magdalena: el color de la resiliencia
Uno de estos territorios es Nueva Venecia, un pueblo palafito en el corazón de la Ciénaga Grande de Santa Marta, conocido por su geografía única y su historia resiliente. Allí, el proyecto ha sido mucho más que una intervención estética: se ha convertido en una experiencia colectiva que revive el orgullo local y proyecta a la comunidad hacia el turismo sostenible.
Gracias a la articulación entre el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, FONTUR Colombia y Fundación Pintuco, se han generado jornadas participativas de pintura, talleres culturales, apropiación del espacio público y embellecimiento de fachadas, todo ello utilizando el portafolio de soluciones de color.
Más allá del color: una herramienta de transformación
El color, en este caso, no es solo pintura: es una herramienta de transformación. Las intervenciones artísticas se han acompañado de procesos de formación y diálogo comunitario, fomentando la identidad local, el sentido de pertenencia y nuevas oportunidades para el desarrollo económico y social.
Los habitantes han sido protagonistas activos, dejando su huella en cada brochazo, compartiendo saberes y soñando juntos con un futuro donde su territorio sea un destino para propios y visitantes.
Tierra Blanca se llena de color, inclusión y esperanza
En la zona alta de la ladera, al occidente de Cali, los habitantes de Tierra Blanca y sectores vecinos se han unido en torno a una causa común: transformar su territorio a través del arte, el color y la participación comunitaria. Todo esto como parte del proyecto Destinos con Color, que desde hace cuatro meses avanza con fuerza en la Comuna 20.
Esta estrategia social y turística, impulsada por FONTUR –entidad del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo–, cuenta con el respaldo de la Alcaldía de Cali y la Fundación Pintuco. Se desarrolla mediante la Subsecretaría de Territorios de Inclusión y Oportunidades (TIO), de la Secretaría de Desarrollo Territorial y Participación Ciudadana.
El proyecto integra también a organismos distritales como la Secretaría de Turismo y al sector privado, en un esfuerzo colectivo por mejorar la calidad de vida y fomentar el desarrollo social y económico de la comunidad.
Según explicó Martha Cecilia Cala Hernández, subsecretaria de TIO, “es una apuesta para la transformación social y económica con arte y color para el embellecimiento del territorio. Queremos que estos espacios sean lugares de orgullo y bienestar para todos y que favorezcan el turismo comunitario”.
Entre los líderes y participantes destaca John Fredy Ayala, quien desde Siloé ha sido protagonista de este cambio. Invitó a su comunidad y a todos los caleños “a llenar de color lo que está gris”, y con emoción recordó: “Éramos jóvenes o personas de alto riesgo social, ahora podemos ver cambios que van en el corazón y con mucho amor”.
Más que color: transformación con propósito
El enfoque del proyecto trasciende lo estético. Así lo afirmó Claudia Ángel, coordinadora de Alianzas y Proyectos de la Fundación Pintuco: “Se promueve la total participación e inclusión de la comunidad. La finalidad del proyecto es apuntarle a la apropiación de las comunidades sobre su territorio y sobre sus procesos; lo estético es un medio o mecanismo, pero no es el propósito principal”.
La iniciativa contempla componentes de formación en liderazgo, turismo comunitario y desarrollo técnico, incluyendo una propuesta arquitectónica cocreada con los vecinos. Las metas incluyen la intervención de más de 2.600 fachadas, 1.050 metros de muralismo, pintura de pisos, urbanismo táctico y la instalación de mobiliarios para encuentros y tertulias a lo largo de la ruta.
El objetivo es claro: dejar capacidades instaladas que impulsen la autogestión y la continuidad de iniciativas que fortalezcan el desarrollo económico y social de la zona.
Jornada de voluntariado con alto impacto
Una de las más recientes actividades fue la jornada de embellecimiento del corredor turístico de La Estrella, que recorre los sectores de Lleras Camargo, Siloé y Tierra Blanca. Como explicó María Alejandra Muñoz, coordinadora social del proyecto: “Hoy con una jornada de voluntariado embellecimos desde el parque hasta la estación del MIO en Tierra Blanca, donde se pintaron 11 casas, se sembraron 120 plantas ornamentales y se hizo limpieza del espacio para fortalecer este territorio”.
Más de 60 voluntarios participaron en esta jornada llena de trabajo colaborativo, música en vivo, siembra, pintura, una olla comunitaria y espacios de cuidado para todos los asistentes, reforzando el sentido de pertenencia y el uso positivo del espacio público.
Bogotá: Territorios mágicos que se transforman con color

Foto: Pintuco
Se puso en marcha el convenio Territorios Mágicos, una iniciativa que revitalizó espacios públicos mediante intervenciones de urbanismo táctico y placemaking. Esta acción impactó positivamente a 1.500 personas, ofreció formación a 258 habitantes e incluyó la renovación de una cancha de 480 m² y la intervención artística de 476 m² a través del muralismo.
Dentro del marco del programa Pintemos un Mundo Más Bonito, la Fundación llevó a cabo la recuperación de 20 canchas polideportivas en departamentos como Antioquia, Atlántico, Cundinamarca, Bogotá, Caldas, Risaralda y Valle del Cauca. En total, se transformaron 12.811 m² de espacio público, beneficiando a más de 57.000 personas. Este proceso contó con la participación de más de 1.000 voluntarios y permitió capacitar a 427 personas en técnicas de acabados arquitectónicos.
Miguel Ayala, director de la Fundación Pintuco, resaltó: “La visión de la Fundación, junto con sus metodologías, ha impulsado el crecimiento económico de varias regiones a través del arte y el color, aportando al mejoramiento de las condiciones sociales y económicas del país”.
Un ejemplo concreto fueron las canchas pintadas, según compartió la Fundación “Alrededor de 3.800 personas del barrio Villa María, en Suba, Bogotá, ahora podrán disfrutar de un escenario deportivo renovado, llamativo y lleno de arte, a través de un diseño del artista Joselo, que plasma elementos que identifican a los habitantes del sector”.
Esta gran intervención contó con la dedicación de 26 personas de la comunidad que capacitamos en pintura y acabados arquitectónicos, además de Fanáticos Pintuco que se sumaron con su experiencia y de 15 voluntarios AkzoNobel que también se unieron para llenar de color las graderías y alrededores de la cancha.
“Nuestro proyecto de pintar un mundo más bonito, sigue avanzando. Hoy ya hemos entregado 8 placas polideportivas y continuaremos con los 12 restantes en todo el país”, agregaron.
Voces del territorio
Alexánder Marmolejo, presidente de la JAC de Tierra Blanca, afirmó: “Hemos tenido mucho acercamiento y recibido apoyo y hemos tenido un buen vínculo. Nos han apoyado en lo que hemos necesitado, nunca se había visto algo así en el territorio”.
Por su parte, Julián Andrés Santa, también habitante del sector, destacó: “Muy agradecido con la Alcaldía y la Fundación Pintuco por el proyecto que adelantan para pintar las fachadas porque ayudan a la cultura y al desarrollo del turismo; pasamos de ser una zona peligrosa a ser una zona turística”.

