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Investigadores de la Universidad de Murcia, España, han desarrollado un nano-recubrimiento que incorporado en diferentes superficies es capaz de repeler una amplia gama de líquidos. Estos rebotan en la superficie tratada, que permanece completamente seca. Se trata de una capa nano-métrica compuesta por materiales silíceos y polímeros que retienen aire en su superficie.
Estos recubrimientos pueden dar lugar a pinturas muy avanzadas, que reciben el nombre de «superomnifóbicas» y que tienen multitud de posibles aplicaciones que van desde objetos que no se ensucian, a la protección de piedras del patrimonio histórico o la consecución de superficies anti-grafiti, entre otras.
Los líquidos que normalmente ensuciarían las superficies sobre los que se vierten, quedan repelidos por la acción de la pintura “superomnifóbica”. "Prácticamente cualquier líquido que se eche sobre ella rebota sin mojarla, es decir, tenemos superficies secas aunque llueva o superficies protegidas contra manchas de otros líquidos tales como aceites, alcoholes, u otros compuestos orgánicos evitando que se adhieran y que puedan alterar y manchar dichas superficies", explica el profesor Pedro Antonio García Ruiz, responsable de la investigación.
Los recubrimientos desarrollados basan su funcionamiento en la estructuración de superficies imitando a la flor de loto, ya que esta puede estar seca en un estanque, porque su superficie está compuesta por miles de nanopartículas distribuidas azarosamente en la totalidad de la superficie de sus hojas, lo que le permite a nivel molecular almacenar entre medio de cada nanopartícula moléculas de aire lo que posibilita que el agua no pueda penetrar dentro de la hoja, de manera que cualquier líquido que entra en contacto con el recubrimiento apenas toca una superficie sólida. Este nuevo recubrimiento realiza esta misma función, depositando sobre la superficie nanopartículas que se auto-organzian, creando una película de aire que impide la penetración de líquidos que ensucien la superficie.
El trabajo desarrollado en la UMU tiene de singular el utilizar un sistema de dos capas, una de ellas conformada por polímeros usualmente empleados en las pinturas, y otra compuesta por partículas silíceas disponibles en el mercado, pudiendo encontrar ambos compuestos a precios razonables, con lo que se puede usar este producto en muchas aplicaciones que antes estaban vetadas por precio. "Los polímeros tienen como función mantener las partículas ancladas en la superficie sobre las que son depositadas, mientras que el sílice permite que dichas partículas se auto-organicen", señala el profesor García Ruiz.
Otra de las características de estos recubrimientos es que pueden ser coloreados y pueden repintarse sin problemas como muchas pinturas comerciales.
Si desea ver los videos demostrativos de las pinturas puede hacer clic aquí.


