España. Con el objetivo de reducir los costes de mantenimiento y mejorar la eficiencia energética en sectores como la construcción o la automoción, el centro tecnológico IK4-Tekniker trabajó en un proyecto europeo encargado de diseñar pigmentos inteligentes que además de aportar color tienen propiedades anticorrosivas, antibacterianas y de regulación térmica.
El proyecto ha sido financiado por el Séptimo Programa Marco de la UE. El centro tecnológico vasco, coordinador científico del proyecto, se ha encargado de la incorporación de moléculas y nanorecubrimientos a los pigmentos para lograr funciones tan útiles como la anticorrosión, repeler bacterias, evitar la proliferación de hongos, obtener propiedades de autolimpieza para fachadas e incluso almacenar calor y funcionar como regulador térmico.
En el marco del proyecto consigueron transformar pigmentos cerámicos inorgánicos en pigmentos de alto rendimiento gracias a la combinación de técnicas de absorción de materiales y a la aplicación de nanorecubrimientos.
La investigadora de IK4-Tekniker, Miren Blanco, asegura que los pigmentos diseñados han sido probados en distintas aplicaciones en sectores como la automoción y la construcción y pueden ser incorporados a plásticos, cementos o pinturas "por lo que se alcanzan diferentes mercados".
"Hemos comprobado que el uso de estos pigmentos con capacidad autolimpiadora y de almacenamiento de calor en las fachadas de edificios desemboca en un importante ahorro en el mantenimiento y en el consumo energético que compensa con creces el precio del producto", explica Blanco.
La investigadora relata que el uso de estos pigmentos multifuncionales es también útil en el sector de los vehículos de alquiler, ya que se han conseguido desarrollar soluciones con propiedades antibacterianas y con capacidad de reflejar los rayos infrarrojos, que evitan la acumulación de calor y suponen un ahorro en aire acondicionado.
Con un presupuesto de 4,6 millones de euros, el proyecto, liderado por la compañía Nubiola Pigmentos, ha contado con la participación del Centro de Investigación Fiat, la empresa holandesa de colorantes CPS color, la universidad polaca Adama Mickiewicza o la constructora española Acciona Infraestructuras, así como el desarrollador de concentrados plásticos Performance Masterbatches Limited y la consultora Bsria del Reino Unido.

