Estados Unidos. Los laboratorios de Sandia National de Albuquerque encontraron una forma no costosa de sintetizar nanopartículas de dióxido de titanio, la cual se encuentra en proceso de búsqueda de socios que puedan demostrar el proceso a escala industrial para todo, desde las células solares hasta los diodos emisores de luz (LEDs).
Las nanopartículas de Dióxido de titanio (TiO2) tienen gran potencial como cargas para ajustar el índice de refracción de los recubrimientos antirreflectantes sobre signos y encapsulantes ópticos para LED, celdas solares y otros dispositivos ópticos. Los encapsulantes ópticos son recubrimientos, usualmente hechos de silicona, que protegen a un dispositivo.
Los laboratorios aseguran que la industria ha dejado bastante de lado las nanopartículas de TiO2 porque han sido difíciles y caras de hacer, y los métodos actuales producen partículas que son demasiado grandes.
Sandia se interesó en el TiO2 para encapsulantes ópticos debido a su trabajo en los materias de LED para la iluminación de estado sólido. Los métodos de producción actuales de TiO2 requieren un procesamiento de alta temperatura o surfactantes costosos.
La técnica de Sandia, por otra parte, utiliza, materiales de bajo costo fácilmente disponibles resultados en nanopartículas que son pequeñas, más o menos uniformes en tamaño y que no se agrupan.
"Queríamos algo que fuera de bajo costo y escalable, y eso hizo que las partículas fueran muy pequeñas", dijo el investigador Todd Monson, quien junto con el investigador principal Dale Huber, patentó el proceso a mediados de 2011 denominado como "Síntesis de alto rendimiento de las nanopartículas brookita de TiO2".

