Internacional. Un equipo de científicos de la Universidad de Duke en Estados Unidos y de la Universidad James Cook en Australia, han descubierto como los insectos de ojos rojos mantienen sus alas limpias y libres de contaminantes.
Dicen los científicos que el secreto están en que las gotas de agua que caen se funden y luego saltan de las alas de los insectos que vuelan, un fenómeno que llaman Gotas de rocío de autopropulsión. El nuevo descubrimiento permitiría desarrollar nuevos recubrimientos autolimpiables.
"Tradicionalmente, se pensaba que la limpieza de superficies naturales tiene lugar principalmente por el denominado 'efecto loto'. En este efecto, observado por primera vez en la hoja de loto, las"gotas de agua de lluvia ruedan a lo largo de la hoja y se llevan la suciedad de la superficie, al igual que las gotas de agua en el capó de un coche recién encerado", comentó la doctora Jolanta Watson, de la Universidad James Cook.
Sin embargo, el equipo dice que la madre naturaleza utiliza otras formas para limpiar superficies, especialmente en áreas donde la lluvia no cae durante largos períodos de tiempo. Los hallazgos son "fundamentalmente diferentes de la sabiduría convencional que implica el rodaje o choque de gotas sobre superficies superhidrófobas", según los científicos.
Cuando las alas de la cigarra están expuestos al vapor de agua, el rocío forma pequeñas gotitas que se funden juntas espontáneamente y son auto-propulsadas fuera de la superficie por cambios en la energía de la superficie. El salto es automático, y las gotas pueden liberar a la superficie superhidrófoba de suciedades y otros contaminantes.

