Colombia. Un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Cartagena precisa las causas que influyen en lo que se podría llamar enfermedad de las murallas, y hace recomendaciones para la mejor conservación de los monumentos constitutivos del patrimonio monumental de la ciudad de Cartagena. Por ello ha considerado el uso de una pintura adecuada para su protección.
El recubrimiento especial a base de silicio y titanio se sugiere como mecanismo protector de las murallas de la biodegración a la que estaría expuesto este escenario patrimonial por cuenta de los múltiples microorganismos, que según el estudio de los investigadores habitan en el interior del cordón amurallado.
El Laboratorio de Investigaciones en Catálisis de Materiales de la Universidad de Cartagena prendió esta semana las alarmas sobre la presencia de la denominada ‘costra negra’, una especie de ecosistema bacteriano que se alimenta de la roca coralina de la que está hecha la muralla, y que a largo plazo podría generar graves daños en la estructura del cordón amurallado.
Roy David Tatis, magíster en química y miembro de este laboratorio de investigación, fue el encargado de desarrollar y producir una especia de ‘pintura’ de recubrimiento, cuya efectividad ya ha sido probada a escala de laboratorio, y que tendría un valor aproximado de producción, que oscila entre los 1.800 y 2.000 mil millones de pesos (unos US$648.000), para ser aplicado en los 3.2 kilómetros que integran la muralla.
Tatis detalló que este material funciona como un fotocatalizante que ante la presencia de la luz solar genera otras sustancias químicas que protegen las rocas de los agentes contaminantes.
Fuente: El Heraldo - Universidad de Cartagena.


