Internacional. El Instituto Internacional de Pruebas y Certificación TÜV SÜD certificó al grupo Wacker en el método de balanceo de masa para el rastreo de materias primas renovables en la producción de silicona. Esto significa que la empresa tiene un proceso reconocido para rastrear el uso de materias primas renovables en todo el proceso productivo hasta el producto final.
Wacker pasó a usar metanol de origen vegetal en la producción a partir de abril, por lo que el grupo ya puede comercializar fluidos de silicona fabricados sólo con la ayuda de biometanol. Las siliconas producidas por medio de metanol de base biológica o petroquímica son idénticas desde el punto de vista químico. Las siliconas producidas con biometanol presentan, sin embargo, un balance de CO2 nítidamente más favorable, ya que no entra material fósil en la producción del metanol.
Los certificados, emitidos a mediados de marzo, demuestran que el método de balance de masa empleado por Wacker en la producción de silicona corresponde a los criterios de la norma CMS 71 del TÜV SÜD relativa a la trazabilidad de materia prima renovable. Una materia prima de esta categoría es, por ejemplo, el biometanol que se puede utilizar en lugar del metanol de origen fósil. Además, se han certificado varios fluidos de silicona de alta y baja viscosidad para las industrias de cosméticos y de bienes de consumo.
Para Wacker el certificado del TÜV es importante porque, a partir de abril, la división Wacker Silicones no utilizará sólo metanol a base de petróleo, sino también biometanol producido a partir de residuos vegetales. El método de balance de masa permite calcular la cantidad de fluido de silicona producida a partir de materia prima renovable, es decir, recursos no fósiles. El biometanol utilizado en este proceso se adquiere única y exclusivamente de los fabricantes certificados.


