Argentina. El fabricante y comercializador argentino de pinturas, Tersuave, confirmó la compra del 90,95% de las acciones de su competidor Colorín, en una operación que se cerró por un monto de alrededor de US$3,3 millones.
El 10% restante de Colorín cotiza en bolsa. Y la compra incluye una deuda financiera que tiene Colorín y que fue contraída por su principal accionista, Cromology.
Colorín vienen de atravesar un proceso de crisis financiera, que incluyó el cierre temporal de plantas y se vio en la obligación de despedir a parte de su personal a mitad del año pasado. Hasta fines del año pasado, la sociedad mantenía un pasivo por emisión de Obligaciones Negociables (ON) de US$64 millones, producto de sucesivos acuerdos y renegociaciones con sus acreedores. También adeudaba otros US$6 millones.
Tersuave es una compañía argentina y familiar fundada a fines de la década del 50 en Argüello (Córdoba). La empresa posee una planta industrial de pinturas líquidas de 10.000 m2 en Villa Mercedes, San Luis, en la que se fabrican los productos destinados a la línea arquitectónica, industria y automotor. Tiene además centros logísticos y administrativos en Córdoba, Rosario, Buenos Aires, Tucumán y Mendoza que distribuyen sus productos a todo el país y los exporta a los limítrofes.
Colorín, por su parte, también nació hace más de 70 años como una empresa familiar que comenzó sus operaciones en su planta de la localidad de Munro, Buenos Aires.


