España. El Instituto Tecnológico del Plástico, Aimplas, ha colaborado en el desarrollo de una nueva generación de pinturas con efecto insecticida.
Se trata de un producto destinado a su utilización como recubrimiento funcional en superficies para exterior, desde mobiliario hasta fachadas, cuya eficacia puede llegar a superar los dos años de duración.
Los creadores indican que el recubrimiento funcional desarrollado durante el proyecto es totalmente seguro para la salud humana, puesto que se ha comprobado que no libera olores y está exento de sustancias activas que puedan ser tóxicas para las personas. Además, se trata de un producto de alta duración, pues se ha comprobado que la pintura no presenta pérdidas significantes de la sustancia activa frente a las operaciones de lavado habitual.
Por sus propiedades, una de las posibles aplicaciones prácticas del producto es su aplicación en arquitectura y en mobiliario de jardín, por lo que ha sido desarrollado en calidad exterior y color blanco brillo, aunque el producto no presenta limitaciones en cuanto a su formulación en otras calidades, colores o acabados.
La compañía Adapta Color desarrolla el proyecto de investigación Repelpin con la colaboración financiera del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI) en el que Aimplas ha participado desarrollando una tecnología que preserva la actividad de los insecticidas durante los procesos de producción y aplicación.

