Brasil. Netzsch Moagem inauguró el 17 de julio la nueva planta propia, construida en Bairro Testo Central, de Pomerode. La planta de 9,5 mil metros cuadrados construidos es tres veces superior a la estructura anterior y tuvo una inversión de $20 millones de reales (unos US$6 millones).
Con la expansión de la zona y la adquisición de nuevas tecnologías, la compañía, que celebra 10 años, reaglutinó los procesos antes de la externalización y aumentó la capacidad de producción.
Para el director general de Netzsch Moagem, Giuliano Albiero, la implementación de las nuevas instalaciones en un tiempo record de diez meses es una respuesta a las previsiones divididas que este año rodean la economía brasileña. “El Grupo Netzsch, de Alemanha, al cual estamos ligados, reafirma su confianza en nuestro trabajo y en la recuperación de Brasil. Queremos decir que con esta inversión estamos preparados para reanudar”.
Para aumentar la competitividad, la empresa adquirió nuevos equipos para adaptarlos a la nueva planta. Uno de estos fue una perforadora para maquinar piezas grandes (hasta 12 kilos), lo que provocó una mayor autonomía a los procesos con costos reducidos. Hasta entonces, Netzsch tenía un equipo más pequeño (hasta cinco mil kilogramos), y subcontrataba las mayores demandas.
En la línea de montaje se han instalado un nuevo taller de pintura (25 metros cuadrados y cinco metros de altura) y un nuevo horno de secado grande, mientras que en la división de poliuretano (PU), la expansión de la zona permitió la instalación de un chorro de acero granallado y de un horno dedicado (6 metros cuadrados) para la curación de las piezas moldeadas.

