Estados Unidos. Investigadores del Instituto Politécnico Rensselaer en Troy, New York, crearon un recubrimiento capaz de destruir bacterias y microbios presentes en mobiliario y equipos médicos gracias a una enzima adicionada a la pintura de látex, usando nanotubos para evitar su filtración.La pintura demostró ser efectiva en el 100% de los experimentos realizados, en los que los microorganismos puestos en contacto con la pintura fueron totalmente destruidos. Además, no pierde sus propiedades antibacteriales con las lavadas, no es tóxica para los seres humanos y no provoca alergias debido a que no contiene ningún tipo de antibióticos.
Esta técnica con nanotecnología para ubicar enzimas también puede ser utilizada para la higiene de equipo alimentario, o en cascos de barcos para protegerlos contra las algas y la corrosión salina. Los investigadores estiman que el producto podrá comercializarse en unos dos o tres años.


