Internacional. El sector de recubrimientos aeroespaciales sigue en ascenso. Según Straits Research “en 2022, este mercado alcanzó un valor de 3.298 millones de dólares y se estima que superará los 5.485 millones de dólares para 2031, registrando una tasa de crecimiento anual compuesta (TCAC) del 5,82 % durante el período de pronóstico (2023-2031)”.
El crecimiento de la industria aeronáutica, especialmente en economías emergentes como China e India, está impulsando la demanda de estos recubrimientos especializados, fundamentales para proteger aeronaves, naves espaciales y componentes contra condiciones extremas. Además de mejorar la durabilidad y estética, estos materiales contribuyen a reducir el peso de las aeronaves y disminuir las emisiones de CO₂.
Se prevé que la expansión de la aviación comercial, militar y general continúe impulsando este mercado, con una cuota de crecimiento proyectada en un 4,5 % anual, consolidando a los recubrimientos aeroespaciales como un elemento clave en la evolución del sector.
El crecimiento de la aviación impulsa el mercado de recubrimientos
El crecimiento de la aviación a nivel global, impulsado por el incremento de la renta disponible, la urbanización y la globalización, ha llevado a las aerolíneas a expandir sus flotas para satisfacer la creciente demanda. Regiones como Asia-Pacífico, Oriente Medio y Latinoamérica han experimentado un fuerte auge en la adquisición de aeronaves, lo que se traduce en una mayor necesidad de recubrimientos especializados.
Los principales fabricantes de aviones, como Boeing y Airbus, continúan recibiendo pedidos masivos. A medida que más aeronaves entran en operación, la necesidad de recubrimientos resistentes a la corrosión, la radiación UV y las condiciones climáticas extremas se intensifica.
Caso de éxito: PPG revoluciona la aviación con recubrimientos que optimizan la gestión térmica
En un avance tecnológico, PPG ha desarrollado un sistema de recubrimiento innovador inspirado en la berenjena, diseñado para mantener más frescos los aviones tanto por dentro como por fuera. Según informó la empresa este sistema se basa en una pintura infrarroja transparente que permite que el calor del Sol atraviese los pigmentos hasta una capa de imprimación blanca, la cual refleja el calor lejos del fuselaje. De esta manera, la “piel” de un avión pintado con este recubrimiento puede mantenerse hasta 4°C más fresca, logrando una reducción de temperatura en la cabina de entre 5 y 7 grados.
“Las aerolíneas tienden a utilizar colores blancos o muy claros para pintar la mayoría del fuselaje de los aviones”, explica Mark Cancilla, Global Director de PPG para el sector de recubrimientos aeroespaciales. “Esta tecnología aumenta las posibilidades en la paleta de colores para las compañías. Además, la reducción de temperatura es importante incluso en revestimientos con relativamente poca pigmentación, por lo que vemos un gran potencial de mercado en este sistema".
Air New Zealand está evaluando su aplicación en sus aviones con el objetivo de pintarlos de negro en honor a los All Blacks, el emblemático equipo de rugby del país. Además, Southwest Airlines ha realizado pruebas en tres de sus aviones y se prepara para implementarlo en toda su flota. La tecnología no solo representa un ahorro significativo en costos energéticos para las aerolíneas, sino que también brinda mayor libertad en el diseño de colores sin comprometer la eficiencia térmica de la aeronave.
Más allá de la reducción de temperatura, esta innovación tiene un impacto positivo en la integridad estructural de los aviones. Los fabricantes de equipos originales (OEM) han aumentado el uso de materiales compuestos en alas y fuselajes, los cuales pueden degradarse con la exposición prolongada a temperaturas elevadas.
“Cada vez que podemos proporcionar una mejora con nuestra tecnología, resulta algo muy emocionante para nosotros”, añade Cancilla. “Y con esta tecnología abordamos tres importantes preocupaciones de los clientes: el ahorro de costes energéticos, una mayor libertad en la elección del color y una protección extra contra el desgaste para dichos materiales compuestos”.

