Latinoamérica. A medida que el planeta se dirige hacia un enfoque más ecológico y centrado en la salud pública, las regulaciones en el sector de pinturas en América Latina están endureciéndose lentamente. Según el informe de grupo Mathiesen, en el año 2025 se establecerán nuevas normativas para hacer que las prácticas locales se ajusten a los estándares globales.
Los gobiernos de la zona siguen poniendo énfasis en crear regulaciones ambientales más severas. Según un estudio del Banco Mundial (2023), se están implementando políticas más estrictas para reducir el impacto ambiental de la industria de pinturas, centrándose en la disminución de compuestos orgánicos volátiles (COV) y la promoción de alternativas más amigables con el medio ambiente.
La Agencia de Protección Ambiental de Brasil (IBAMA) ha informado que, a partir de 2025, entrarán en vigor límites más estrictos para los VOC, alineándose con las regulaciones implementadas por la Unión Europea en 2020.
Asimismo, grupo Mathiesen afirmó que “estas medidas impulsarán a los fabricantes a desarrollar nuevas formulaciones, lo que requerirá una mayor inversión en investigación y desarrollo (I+D)”.
Seguridad química
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL, 2023) indica que la "adopción de normativas parecidas al REACH de la Unión Europea en naciones como Argentina y Colombia tiene como objetivo garantizar la manipulación segura de materiales peligrosos”.
Respecto al registro y supervisión de sustancias químicas, estas deberán ser anotadas y analizadas por las autoridades locales, lo que implicará un cambio notable en las actividades de varias empresas.
Esto entonces, condiciona el impacto económico del cumplimiento. Un análisis de Deloitte (2023) estima que, aunque los costos iniciales para cumplir con las normativas serán elevados, aquellas empresas que obtengan certificaciones de seguridad “se beneficiarán de una mayor confianza del consumidor y acceso a nuevos mercados”.
Etiquetado
“La exigencia de mayor transparencia por parte de los consumidores ha impulsado modificaciones importantes en las normativas de etiquetado. Para 2025, se prevé que las etiquetas de los productos contengan información más detallada sobre sus componentes y los posibles efectos en la salud y el medio ambiente”, indicó Mathiesen.
En Perú y Ecuador, se llevará a cabo esta acción para que los compradores puedan obtener datos más exactos sobre la sostenibilidad de los productos.

