Argentina. La “Fábrica de Experiencias,” como se conoce en el ambiente artístico a la Ciudad Cultural Konex, estrena mural de Mabel Vicentef en su patio descubierto. Esta creación se enmarca en el programa global de AkzoNobel “Vení al color”, que busca demostrar el poder transformador del color.
Y nuevamente Abasto Barrio Cultural se hace escenario de esta unión de voluntades para llevarle a los vecinos sensaciones que resignifiquen.
“El puntapié inicial fue la idea de hacer una caja, porque siempre que entro a Konex imagino una caja donde suceden muchas cosas, en el devenir de los bocetos la caja se convirtió en valijas. Cada valija representa distintas cosas; algunas se abren, otras se cierran. Empiezan y terminan etapas. De fondo los pájaros representan todo lo que va y viene, siempre mis obras tienen una parte inspirada en la naturaleza", comentó Mabel Vicentef sobre su obra.
"Yo intento no darle tanto significado cerrado de antemano a mis creaciones porque creo muy importante el aporte que hace el espectador al observar la obra y darle otro significado, y generando historias propias según la interpretación que cada uno quiera darle, que a veces son mucho mejores que las que pensó el artista”, agregó Vicentef.
El color tiene un poder transformador en la vida de las personas y es por ello que AkzoNobel, a través de su marca Alba, acompaña esta propuesta que evidencia cómo el color, la cultura y el arte, pueden transformar una comunidad.
“Desde AkzoNobel, en el marco de nuestro programa global Vení al Color, le damos vida con nuestros colores a un nuevo mural de Mabel Vicentef de la Ciudad. Y nada menos que en un espacio referente de la rica actividad cultural del país, el Konex”, destacó Fernando Domingues, director general de Pinturas Decorativas de AkzoNobel para Cono Sur.
Y agregó “Este mural se suma a los más de 600 metros lineales en la obra de arte de piso más grande de Buenos Aires, y los 1500 m2 de murales creados por un colectivo de talentosas mujeres artistas en Abasto Barrio Cultural (programa del Ministerio de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires), realizada con colaboración vecinal y junto a Alba Pinturas”.
“Elegimos a Mabel porque su obra nos interpela siempre que la vemos, sus paredes están mayormente habitadas por mujeres pintadas de forma realista, con miradas y gestos genuinos, pero también nos atraviesan los mundos que crea llenos de fantasía, siempre con una fuerte presencia de la naturaleza. Tintes modernos y ancestrales pueden convivir en sus murales”, destacó Noel Yolis, gerente de Programación de Konex.
Con su especial arquitectura, el edificio Konex fue construido en la década de 1920 y utilizado como fábrica y depósito de aceites hasta el año 1992. Años más tarde fue adquirido con el fin de crear la Ciudad Cultural Konex y convertirlo en un referente de la actividad cultural del país.
El Estudio Clorindo Testa y Asociados fue el encargado de transformar la vieja aceitera en un original espacio manteniendo intactos los detalles arquitectónicos de la época.
Hoy en día, el complejo ocupa gran parte de la superficie del antiguo predio con una refuncionalización de sus instalaciones en donde conviven y se interrelacionan todo tipo de expresiones artísticas con el objetivo común de aportar un enriquecimiento cultural y artístico a la comunidad. Por año 300.000 personas experimentan Ciudad Cultural Konex a través de su variada agenda.

