México.
Aprovechando el desperdicio de toronja y reciclando el poliestireno (unicel) desechado, un grupo de estudiantes lograron desarrollar pinturas y tintas.
Los alumnos José Luis Sandoval Valencia, Kimberly Colli Ordaz y Juan Martin Reyna Castillo, asesorados por su profesor Marco Antonio Ayala Pacheco, del Instituto Tecnológico Superior de Apatzingán, Michoacán (ITSA) son los desarrolladores de esta investigación.
Ellos aseguran que en la región conocida como Tierra Caliente, en la que se localiza Apatzingán, se producen diversos cítricos, donde se presenta un desperdicio por temporada de aproximadamente 40 toneladas de toronja.
Los estudiantes descubrieron que el aceite de toronja contiene terpenos, cetonas y otros componentes orgánicos que permiten que el poliestireno (unicel) se disuelva en él.
A continuación llevaron a cabo las pruebas de laboratorio necesarias para utilizar el aceite de esta fruta como un solvente orgánico en el cual disuelven poliestireno desechado con lo que obtienen una base plástica a la que añaden un pigmento, de lo que obtienen tintas y pinturas.
Expertos indican que el aceite de toronja como solvente orgánico tiene como ventaja un mejor manejo para quienes lo producen, pues aseguran sus creadores, “las pinturas convencionales utilizan solventes derivados del petróleo (xileno, diésel, thiner, tolueno, etc.) los cuales tienen un alto grado de volatilidad, son extremadamente inflamables lo cual los hace peligrosos y son altamente contaminantes”.
Además el aceite de toronja es más económico, lo que impactaría positivamente en el precio de las tintas y pinturas.
Los estudiantes aseguran que no han tenido recibido ofertas con empresas para la comercialización del producto, pero están disponibles para hablar del tema. El producto se encuentra en estos momentos en en proceso de Propiedad Intelectual ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual. A la fecha cuentan ya con una búsqueda de anterioridad que les garantiza su innovación.
Fuente: www.vanguardia.com.mx


