Estados Unidos.
Los recubrimientos convencionales superhidrofóbicos que repelen los líquidos al atrapar el aire dentro de bolsas microscópicas en la superficie tienden a perder sus propiedades cuando los líquidos son forzados dentro de esas bolsas.
En este trabajo, realizado por científicos del Departamento de Energía de Estados Unidos, se fabricaron repelentes al agua extremos o superficies superhidrófobas que pueden soportar presiones 10 veces mayores que la presión media que una superficie experimentaría en reposo en una habitación. Las superficies resisten la infiltración de líquido dentro de las bolsas a nanoescala.
El grado en que el recubrimiento supuerhidrofóbico de textura de tamaño nanómetro puede soportar presiones elevadas se determina en gran parte por la geometría de la texturización. Este trabajo demuestra que mediante una cuidadosa puesta a punto de la geometría nanoescala, se puede realizar una mejora sustancial en la durabilidad y la aplicabilidad de estas estructuras para paneles solares, de gran robustez, revestimientos de autocuración y aplicaciones antihielo.
Los revestimientos superhidrofóbicos repelen los líquidos al atrapar el aire dentro de las texturas superficiales microscópicas. Sin embargo, la interfaz compuesta resultante es propensa a colapsar bajo presión externa. Las texturas de tamaño nanométrico deben facilitar más recubrimientos resistentes debido a efectos de geometría y confinamiento en nanoescala.
Fuente: Departamento de Energía de Estados Unidos.


