Internacional. Un nuevo recubrimiento que protege el aluminio anodizado ha sido desarrollado con el fin de conseguir superficies antiadherentes, así como para lograr una mayor protección anticorrosiva y repeler la suciedad.
Por medio del sellado, las nanopartículas de teflón se introducen en los poros de la capa anódica. Por esa razón, el recubrimiento resultante permite obtener piezas altamente hidrófobas, con gran resistencia a la corrosión y agentes químicos y, además, con bajo coeficiente de fricción.
El recubrimiento puede demostrar todas sus propiedades en aplicaciones donde exista exigencia en fricción y resistencia a la abrasión, como se da en sectores como el aeroespacial y automotriz.
La empresa española Ansal y el Instituto Tecnológico AIMME se ocuparon de la creación de reste recubrimiento.

