Brasil. BASF recibió recientemente la certificación ISO 50001 en todas las operaciones del Complejo Químico de Guaratinguetá, una municipalidad del estado de Sao Paulo.
Después de haber sido la primera industria química en Brasil en recibir la certificación internacional ISO 50001 para tres plantas en 2017, BASF ahora recibe la misma certificación para todas las unidades de producción del Complejo Químico de Guaratinguetá, incluyendo las áreas de infraestructura y logística.
Este logro indica que BASF ha mejorado significativamente su rendimiento energético, incluyendo la eficiencia, el uso y el consumo. La ISO 50001 ayuda a las empresas a establecer prácticas más eficientes y modernas en relación con la gestión energética y es una de las más importantes del segmento energético.
El proyecto Triple E (Excellence in Energy Efficiency) es el principal responsable de la mejora de los indicadores de eficiencia energética en BASF. Iniciado en el Complejo Químico de Guaratinguetá en diciembre de 2015, en asociación con la Unesp, el proyecto tuvo como objetivo mejorar los índices energéticos y de sostenibilidad, además de aumentar la competitividad de la compañía en América del Sur.
"La conquista de la certificación ISO 50001 en todas las unidades productivas del Complejo Químico de Guaratinguetá es motivo de orgullo para nosotros, ya que representa nuestro foco en mejora continua. Las medidas implementadas durante el proceso de certificación promoverán resultados muy positivos y demuestran nuestro enfoque en la sostenibilidad y la innovación", dijo Patrick Silva, Director de Infraestructura de BASF para América del Sur y el Complejo Químico de Guaratinguetá.
Como ejemplos de las iniciativas aplicadas por el proyecto Triple E están la adecuación en el retorno de condensado para caldera de vapor, la optimización de sistemas de extracción, el automatismo de válvulas, y la optimización de sistemas de bombeo. Además, fueron implementadas medidas tales como la optimización de los sistemas de agua de refrigeración y la instalación de nuevos intercambiadores de calor para los sistemas de calentamiento de agua que reducen las pérdidas de energía, como el gas natural para la generación de vapor y la mejora de cogeneración energía eléctrica del sitio.
Los resultados esperados con la implementación de estas y otras iniciativas de la Triple E en la unidad de Guaratinguetá, 74 en total, son la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero (CO2 eq) en 3070 toneladas / año, reducción en el consumo de energía primaria internamente en 19.300 MWh / año, y reducción de costos en R$9,0 millones. El proyecto Triple E también está en marcha en las unidades del Demarchi, Jacareí, e Indaiatuba, en Brasil, y en General Lagos, Argentina. El ámbito aún prevé la implantación de las unidades de Camaçari, en Bahía, y Concón, en Chile.


