Internacional.
La producción de compuestos intermedios aromáticos es una competencia central de la compañía de especialidades químicas Lanxess, como lo demuestra un programa de inversión recientemente terminado, de tres años y de más de 20 millones de euros destinado a ampliar la red de aromáticos de la compañía.
El proyecto integral de modernización se centró principalmente en las plantas que fabrican nitrotoluenos, clorobencenos, y sus productos derivados.
Desarrollado por décadas, la red de aromáticos de Lanxess es una compleja estructura de red que abarca siete grandes plantas de producción que fabrican más de 60 componentes de síntesis a partir de materias primas petroquímicas. Su nombre proviene de los propios productos: compuestos aromáticos, en su mayoría derivados del benceno y tolueno, de los cuales el clorobenceno, el nitrotolueno y sus productos derivados se encuentran entre los más importantes.
Son utilizados por numerosas industrias para generar una amplia gama de productos finales: ingredientes activos para productos farmacéuticos y productos de protección de cultivos, aditivos para plásticos y productos de caucho, pinturas y recubrimientos, retardantes de llama, biocidas, perfumes y aromatizantes.
Joachim Waldi, jefe del grupo de fusión de Producción, Tecnología, Seguridad y Medio Ambiente de Lanxess, explica: "Desde 2013 hemos modernizado varias plantas de producción de aromáticos en la red operada por los productos intermedios industriales avanzados (AII) de la unidad de negocios en las plantas alemanas. Gracias sobre todo a la introducción de sistemas de automatización con tecnología de última generación, también aprovechamos considerables reservas de capacidad, por ejemplo los derivados de nitrotolueno. "Al mismo tiempo, el equipo de seguridad se actualizó y mejoró significativamente.


