Latinoamérica. El fabricante de pinturas AkzoNobel, dueño de la marca Dulux, anunció su intención de fusionarse con Axalta Coating Systems en un acuerdo que dará origen a una compañía con un valor empresarial estimado de US$25.000 millones.
La nueva empresa cotizará inicialmente en las bolsas de Ámsterdam y Nueva York, antes de concentrar su listado únicamente en la NYSE. Mantendrá dos sedes principales: una en Ámsterdam y otra en Filadelfia, y será dirigida por el actual CEO de AkzoNobel, Greg Poux-Guillaume, quien asumirá como consejero delegado.
El movimiento se enmarca en una tendencia global del sector. Según Reuters, “los fabricantes de pintura se han estado fusionando para ahorrar dinero ante el aumento de los costos, la intensa competencia y la incertidumbre generada por los aranceles del presidente estadounidense Donald Trump”.
Poux-Guillaume aseguró que esta operación permitirá avanzar en eficiencias clave: el acuerdo, dijo, permitirá a la empresa combinada “realizar recortes que impulsarán la rentabilidad”.
El ejecutivo destacó que la unión con Axalta refuerza la competitividad frente a otros actores del sector. “Si analizamos Axalta, lo que realmente destaca es su alta rentabilidad”, afirmó. Añadió que “si se considera la rentabilidad combinada de ambas empresas, incluidas las sinergias, estamos hablando de la mejor del mercado”.
Tras el anuncio, las acciones de Akzo se mantuvieron estables tras haber caído hasta un 3,7 %, mientras que los títulos de Axalta retrocedieron un 2,5 %, borrando un incremento inicial de 2,7 %.
Poux-Guillaume proyectó que el nuevo grupo alcanzará un margen de beneficio operativo del 20 %, frente al 15,1 % registrado por AkzoNobel en el tercer trimestre y al 13,8 % estimado para 2024.
El acuerdo también contempla un agresivo plan de ahorro: la empresa combinada generará US$600 millones anuales en sinergias, de los cuales “90 % se espera que se produzcan en los tres primeros años posteriores al cierre de la transacción”. Según el CEO, la compañía resultante “se valora en ocho veces sus ganancias anuales”, frente a las doce veces ganancias por las que BASF vendió recientemente su participación en el negocio de recubrimientos.
La nueva empresa prevé ingresos anuales de US$17.000 millones, un Ebitda ajustado de US$3.300 millones y un flujo de caja libre ajustado de US$1.500 millones.
Como parte del acuerdo, los accionistas de AkzoNobel recibirán un dividendo de US$2.500 millones y controlarán el 55 % del nuevo grupo, mientras que los inversionistas de Axalta poseerán el 45 % restante. La fusión se proyecta para completarse entre finales de 2026 y comienzos de 2027.
Axalta, dedicada exclusivamente a recubrimientos y con fuerte presencia en Estados Unidos, dará al grupo combinado un giro estratégico hacia los recubrimientos especializados. Según Poux-Guillaume, tras la fusión el conglomerado “se centrará mucho más en los recubrimientos, que son más resistentes a las recesiones del consumo, que en las pinturas decorativas”.

