Latinoamérica. El Informe Anual 2024 de CEPE, divulgado el 10 de abril de 2025, ofrece una visión precisa sobre el impacto creciente de la legislación química en la industria europea de pinturas, tintas de impresión y colores para artistas.
Uno de los puntos, según CEPE, es que la normativa europea se está alejando de un enfoque basado en el riesgo real de exposición para adoptar criterios centrados exclusivamente en el peligro intrínseco de las sustancias químicas. En palabras del informe: “Una aproximación basada exclusivamente en el peligro […] conduce a decisiones legislativas desproporcionadas y contraproducentes”.
Frente a este panorama, la organización ha redoblado su participación institucional en Bruselas, manteniendo un diálogo constante con la Comisión Europea, la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) y otras entidades comunitarias. Asimismo, ha colaborado con otras asociaciones industriales para presentar estudios técnicos y económicos que advierten sobre los efectos adversos de aplicar principios como el de “exposición cero” sin un análisis proporcional del riesgo.
Un contraste con América Latina: regulaciones menos restrictivas y más flexibles
Pese a que Europa avanza hacia un modelo de regulación cada vez más restrictivo y tecnocrático, en América Latina la dirección sigue siendo más gradual y diversa. Estados como México, Brasil, Argentina y Colombia han establecido regulaciones químicas fundamentadas en REACH o el GHS (Sistema Globalmente Armonizado), a pesar de tener periodos de adaptación más largos, evaluaciones personalizadas y una mayor disposición a consultas con la industria.
A diferencia de la Unión Europea, donde las políticas generalmente se fundamentan en criterios de precaución anticipada, en la región de América Latina predomina una lógica de compatibilidad productiva, buscando equilibrar la protección del medio ambiente con el estado económico e industrial de la región.

