Estados Unidos. Trabajando con polímeros, los científicos de la Universidad de Purdue desarrollaron los eco- recubrimientos amigables, los cuales pueden aplicarse en el ámbito industrial o doméstico con el fin de crear superficies que resisten el aceite y que pueden ser limpiadas con agua. Los recubrimientos de polímeros, que pueden ser aplicados en superficies de vidrio o concreto, son 20 mil veces más delgadas que un cabello humano y cuentan con dos capas: una base de glicol de polietileno que atrae el agua, y una superior de teflón que repele el aceite. De esta manera, si el aceite tiene contacto con una superficie recubierta con la sustancia, ésta resiste la atracción del aceite y al enjugarla con el agua la grasa desaparecerá por completo sin necesidad de usar detergentes o solventes, lo que contribuye al medio ambiente.

