Internacional. La vida es color de rosa en el universo Barbie, pero tiene sus límites en la realidad. Así lo comprobó la compañía Rosco ante la escasez internacional de su pintura rosa fluorescente utilizada para los decorados del film sobre la icónica muñeca.
“El rosa se convirtió en la tesis de la película”, afirmó la diseñadora de producción de la película, Sarah Greenwood, quien en una entrevista a Architectural Digest reconoció que fue tal la cantidad de rosa utilizada en la configuración del escenario y de colmar hasta el más mínimo detalle del mismo que arrastró hasta la más mínima reserva existente de la empresa.
“El mundo se quedó sin rosa”, afirmó entre risas la misma Greenwod, para quien fue “épico” lidiar con los pintores y mezclar los colores correctos. “Cuando llegamos a nuestra paleta, teníamos más de cien rosas; desde rosas púrpuras hasta rosas milenarias carnosas. Alcanzamos el punto óptimo en el medio, que son unos diez rosas”, aseveró.
Sin embargo, para la empresa Rosco, célebre en el mundo del entretenimiento por su gama de pinturas escénicas y de composición digital, fue un asunto un poco más serio.
"Les dimos todo lo que pudimos. Nos dejaron sin pintura", aseguró Lauren Proud, vicepresidenta de marketing global de Rosco.
En una entrevista con Los Angeles Times, Proud sostuvo que el stock de la compañía ya se había visto mermado por las secuelas de la pandemia que, al momento del rodaje en 2022, había derivado en una ralentización de la cadena de suministros global, especialmente por el envío de insumos desde China.
Como si fuera poco, de acuerdo con The Guardian, un año antes (2021), las fuertes nevadas y lluvias torrenciales sucedidas en el estado de Texas también afectaron los materiales fundamentales usados para crear la pintura.
Así es como esta compañía con más de 110 años de historia, 11 oficinas en el mundo y cuatro Premios de la Academia a sus espaldas, debió operar con las mínimas existencias.
Entre ellas, su pintura fluorescente, disponible en nueve colores más brillantes que lo habitual, que resplandecen vivamente bajo la luz ultravioleta, y que pueden utilizarse para crear efectos especiales con luz ultravioleta o combinarse con otras pinturas escénicas de Rosco para que los colores normales se vuelvan más vivos.
Rosco es una empresa fundada en 1910, y si bien es conocida principalmente por los productos que fabricó inicialmente como filtros de color, globos, pinturas escénicas y productos de humo para la industria del entretenimiento, en la actualidad también ofrece iluminación LED, forillos e imagen digital, control de ventanas, dispositivos para proyección de imágenes y efectos, pantallas y suelos para estudios de danza y TV, entre otros.
En definitiva, ese mundo real en el que brotó Barbie el 9 de marzo de 1959 y que explora durante la cinta que se estrena el próximo 20 de julio.

